Dime que me quieres, pero mirándome a los ojos.
-¿Ahora?
+Si, ahora.
-¿Estas segura?

+¡Claro que estoy segura!¿Como me puedes preguntar eso? Cuando digo que estoy segura de algo, lo estoy. Yo no juego. No te voy a parar a dos segundos de hacerlo y te gritaré ''¡Me he arrepentido, espera!''. Porque arrepentirse no es una opción, igual que no estar segura. Las cosas no se dicen por decir, o al menos yo no lo hago, eso es de hipócritas que no saben lo que tienen. Yo tengo muy claro lo que tengo y lo que no, lo que puedo tener y lo que nunca lograré poseer. 
-Entonces...¿eso es un si?
+¡Hazlo ya!
Te juro una cosa. NUNCA DEJARÉ DE BUSCARTE. Porque sé que estas ahí, en alguna parte, esperandome, posiblemente buscandome y tristemente desilusionado al no encontrarme. Te comprendo, creeme. ¿Si todo tiene su lugar en el universo como es posible que yo aun no este a tu lado? Pero no me rendié, no fracasaré. Te encontraré y será todo perfecto, como siempre debería haber sido. 

A los 5 años nos preguntaron qué queríamos ser de mayores, y contestábamos cosas como: Astronauta, Presidente... o en mi caso, Princesa.
A los 10 volvieron a preguntárnoslo, y dijimos: Estrella del Rock, Vaquero... o en mi caso, Medallista de Oro.
Pero ahora que somos mayores, quieren una respuesta seria... a ver que os parece esta : ¿Quien cuernos lo sabe?
No es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, de subirse al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse...a menudo. De licenciarse en Filosofía porque es imposible hacer carrera en ella. De cambiar de idea y volver a cambiar porque no hay nada permanente... así que cometed todos los errores que podáis, y algún día cuando nos pregunten qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo...
Lo sabremos.